Etiquetado frontal de alimentos, para un consumo consciente y saludable.

Memorias de Nutricion

El consumo excesivo de azúcar, sodio, grasas saturadas y trans representan un riesgo para la salud de la humanidad por su estrecha relación con las enfermedades no transmisibles que afectan a la población (hipertensión, diabetes, dislipidemias, enfermedades vasculares, sobrepeso u obesidad).
Una solución práctica es la aplicación de regulaciones que reduzcan la demanda y la oferta de productos que contienen esas cantidades excesivas de nutrientes críticos. Un instrumento clave para ello es la utilización de etiquetas en el frente del envase que indiquen a los consumidores si el producto contiene esas cantidades excesivas, mediante el uso de sellos de advertencia en forma de octágonos de color llamativo que proporcionen información directa, sencilla y visible, de forma rápida y fácil de entender para toda la población.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) recomiendan la adopción de políticas públicas que protejan al consumidor contra información engañosa y favorezcan elecciones alimentarias más saludables. Entre dichas políticas, se recomienda la implementación de un etiquetado frontal de advertencia, que permite la identificación de los nutrientes críticos en exceso y de la presencia de otros ingredientes nocivos.
El rotulado frontal consiste en una serie de información nutricional clara y visible en la parte frontal del envase de los productos alimenticios. Es una herramienta práctica y eficaz para informar a la población sobre productos que pueden dañar la salud, señalar de forma rápida y accesible los niveles elevados de nutrientes críticos, orientar al consumidor en una toma de decisión de compra saludable, reforzar la información nutricional tradicional que suele estar detrás del envase, e incentivar que la industria alimentaria reformule sus productos para reducir los niveles de nutrientes críticos.
De mi parte considerado una necesidad, podría asegurar que muchas personas con frecuencia no se detienen a leer o no comprenden bien las etiquetas nutricionales tradicionales, por lo que un mensaje claro, preciso y visible en el frente puede mejorar la comprensión para la toma de decisión informada y consciente para el bienestar propio y de toda la familia.
En algunos países el sistema de etiquetado frontal es obligatorio, y debe advertir al consumidor final de forma clara y veraz sobre el contenido de nutrimentos críticos e ingredientes que representan un riesgo para la salud. ¿Qué opinas tú, sería beneficioso para nosotros contar con este sistema en la República Dominicana?

Dra. Pamela Bocio García.
Nutrióloga Clínica.


   
   

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