Memorias de Nutricion

Los disruptores endocrinos son compuestos que interfieren con la producción, liberación, transporte, metabolismo, unión, acción y eliminación de las hormonas. Pueden tener origen natural, derivados de animales, humanos o plantas (fitoestrógenos), o químico (pesticidas y plásticos). Estas sustancias químicas pueden estar presentes en alimentos y materiales asociados a la alimentación y ser capaces de interferir con el sistema hormonal, imitando hormonas, bloqueando sus receptores o alterando su curso, interfiriendo en la regulación de procesos metabólicos, de reproducción y desarrollo. Los efectos dependen de la dosis, la exposición acumulada y la susceptibilidad individual.
Dentro de los principales disruptores endocrinos relacionados con nutrición encontramos: Bisfenol A (BPA) y análogos (BPS, BPF) presentes en envases plásticos de policarbonato y resina, papel térmico y latas recubiertas de epoxi; Ftalatos se encuentran en plásticos flexibles de policloruro de vinilo (PVC), envoltorios alimentarios, guantes desechables; Pesticidas y plaguicidas (organofosforados, glifosato, diclorodifeniltricloroetano-DDT) presentes en residuos en frutas, verduras, cereales y agua; Dioxinas y bifenilos policlorados (PCB) se encuentran en carnes y pescados grasos, lácteos enteros; Metales pesados (arsénico, cadmio, plomo) se encuentran en agua contaminada, arroz (arsénico), mariscos, y algunos cereales.
Sustancias como el bisfenol A y los ftalatos pueden migrar de envases plásticos, resinas y latas de metal a los alimentos; La comida rápida y ultraprocesada, hamburguesas y papas fritas servidas en envases grasos, pizzas en cajas tratadas, snacks empaquetados, bollería industrial, conllevan a la migración de plásticos y contaminación de envases térmicos; Aditivos alimentarios como nitritos y nitratos, presentes en carnes procesadas, pueden tener efectos disruptores; También las frutas, vegetales y cereales con residuos de pesticidas y herbicidas utilizados en la agricultura convencional; Algunos revestimientos antiadherentes pueden liberar componentes que actúan como disruptores endocrinos. Todas estas sustancias químicas presentes en los alimentos interfieren con la función de las hormonas del cuerpo.
Recomendaciones para reducir la exposición: Prioriza alimentos frescos y ecológicos, de temporada si es posible, tienden a tener menos pesticidas; Evita los alimentos envasados, reduce el consumo de alimentos procesados, enlatados o en envases de plástico, compra carne y queso cortados al momento, no envasados, no calientes comida en plástico, el BPA migra más fácilmente a alimentos ácidos, grasos y calientes; Ten cuidado con el envasado, evita los plásticos con los símbolos de reciclaje «3/V» o «PVC», ya que pueden contener ftalatos, estos se caracterizan por contaminar los alimentos por lo que se pueden ingerir con la dieta; Sustituye los envases de plástico, usa recipientes de vidrio o acero inoxidable para almacenar y calentar alimentos; Prefiere utensilios de cocina seguros, utiliza sartenes y ollas de cerámica, hierro fundido o acero inoxidable sin recubrimientos antiadherentes; Lavar y pelar frutas y verduras reduce residuos de pesticidas.
Los disruptores endocrinos están vinculados a muchos desequilibrios hormonales, problemas tiroideos, sexuales, infertilidad, alteraciones del desarrollo, obesidad y síndrome metabólico, resistencia a la insulina, algunos tipos de cáncer hormono-dependiente, alteraciones neurológicas, del comportamiento y más, por lo que conocer sobre el tema y prevenir de manera correcta y dentro de nuestras posibilidades es primordial.

Nutrióloga Clínica.